
Desde Córdoba, el organismo nacional que nuclea a los científicos nacionales "alzó su voz" con un comunicado en el que resalta los puntos centrales de la defensa a los glaciares. Además, el 1 de abril la Academia brindará un conversatorio abierto al público con especialistas en la temática.
En medio de las audiencias públicas que se realizan hasta este 26 de marzo por la reforma a la Ley de Glaciares que impulsa el Gobierno nacional, no son pocas las voces que se pronunciaron en contra del proyecto que impulsan los gobernadores cordilleranos para facilitar la explotación minera en la zona de periglaciares.
En ese contexto, uno de los organismos más prestigiosos de la ciencia argentina como es la Academia Nacional de Ciencias (ANC), con sede en Córdoba, manifestó su defensa a la actual Ley de Glaciares, cuya modificación obtuvo media sanción en Senado.
"Los sistemas glaciales y periglaciales de la región andina constituyen componentes esenciales del funcionamiento hidrológico de las cuencas de montaña y cumplen un rol clave en la regulación del agua a escala regional", sostuvo la ANC en un comunicado.
Desde una perspectiva científica, "el agua dulce utilizable no posee sustituto funcional en los procesos bioquímicos y ecológicos que sostienen la vida. Su disponibilidad depende, en gran medida, de la capacidad de los sistemas de alta montaña para capturar, almacenar y liberar agua de manera progresiva".
En este contexto, "los glaciares y los ambientes periglaciales actúan como reservorios y reguladores hidrológicos que amortiguan la variabilidad climática", manifestó el organismo.
Diversos estudios en los Andes áridos de Argentina y regiones análogas muestran que una proporción significativa del agua sólida no se encuentra únicamente en glaciares visibles, sino también en "sistemas periglaciales, incluyendo glaciares de roca, permafrost y hielo intersticial en depósitos detríticos".
Por qué son importantes los ambientes periglaciares
En numerosas cuencas, los sistemas periglaciares pueden ser tan relevantes como los glaciares descubiertos en términos de almacenamiento hídrico.
Estos ambientes son sistemas geomorfológicos complejos, controlados por la presencia de hielo en el subsuelo y por procesos de congelamiento y descongelamiento.
La evidencia indica que pueden comportarse como sistemas umbral, en los que perturbaciones relativamente pequeñas pueden desencadenar cambios significativos en la estabilidad de los sedimentos, la circulación del agua y la dinámica del paisaje.
El impacto del cambio climático
En el contexto actual de cambio climático, "caracterizado por el ascenso de la línea de equilibrio nival y la degradación progresiva de la criósfera, estos sistemas se encuentran próximos a sus límites de estabilidad", afirmó la ANC.
En tales condiciones—señaló la Academia—perturbaciones adicionales de origen antrópico pueden acelerar procesos de degradación que, en muchos casos, resultan difícilmente reversibles en escalas de tiempo humanas.
Además, estos ambientes albergan comunidades biológicas altamente especializadas y contribuyen a la estabilidad geomorfológica de las cuencas, por lo que su alteración puede implicar impactos hidrológicos, ecológicos y territoriales de alcance regional.
En sistemas naturales complejos, donde existen incertidumbres inherentes y riesgos potencialmente graves o irreversibles, el principio precautorio incorporado en la Ley General del Ambiente (Ley 25.675) constituye un criterio adecuado para la toma de decisiones.
Protección como reserva
La Argentina cuenta con un marco normativo específico para la protección de glaciares y ambientes periglaciales, con Ley 26.639, que reconoce su función como reservas estratégicas de recursos hídricos.
Este enfoque resulta consistente con el conocimiento científico actual sobre el funcionamiento de los sistemas de montaña y su rol en la seguridad hídrica.
En este sentido, "la protección de los sistemas glaciales y periglaciales no constituye una restricción al desarrollo, sino una condición para su sostenibilidad en el largo plazo, en línea con los principios de preservación ambiental y responsabilidad intergeneracional establecidos en la Constitución Nacional en su artículo 41", remarcó la ANC.
Y reiteró que la evidencia científica disponible indica que los ambientes glaciales y periglaciales son componentes críticos del sistema hidrológico andino, de alta sensibilidad frente a perturbaciones y de relevancia estratégica para el abastecimiento de agua y la estabilidad ambiental. Su protección constituye una medida consistente con el conocimiento científico.
Conversatorio. El próximo 1 de abril, la Academia brindará el conversatorio "La ciencia detrás del ambiente glacial y periglacial, su significado e implicancia", a cargo de científicos del organismo, entre ellos, Mateo Martini, especialista en criósfera de montaña e integrante de Cicterra (Conicet-UNC), Será abierta al público en el salón de la Academia.
Cordobeses que se presentaron en la audiencia pública
Entre los cordobeses que participaron de la audiencia pública por la Ley de Glaciares estuvieron: Emiliano Depetris, quien preside la Acción Ambiental de Córdoba y la jefa comunal de Villa Cerro Azul, Natalia Di Pace, una localidad serrana que sufre las crisis hídricas.
“Represento a un pueblo que es reserva hídrica natural, y a muchos pueblos de Córdoba, que conocen el flagelo de vivir recurrentes crisis hídricas y las alertas por incendios forestales que afectan nuestras cuencas”, dijo Di Pace en el recinto.
Además agregó que los montes de las sierras actúan como fábricas de agua, pero la perdida de los glaciares también reduce los flujos estacionales, intensificando las sequías. “Por eso también dependemos de los glaciares para la recarga de los ríos y las napas que son vitales al menos para tres millones de personas, en nuestra provincia”, agregó.
Di Pace dijo que ley que va a tener muchos problemas por los amparos que va a generar. “El agua es un bien público y escaso. El agua no se negocia, el agua es la vida de los pueblos”, acotó.
En tanto, Depetris, junto a Dana Saval, de Jóvenes por el Clima (que además articula con Futuro Córdoba, Río Sustentable y Hablemos de Ciencia) se presentaron en el recinto, luego de un mes de arduo trabajo por la no reforma a la ley de Glaciares.
“Expuse la visión de la juventud. Intenté transmitir, expresar que la reforma de la ley va a afectar a generaciones futuras porque afectará al ambiente. Destruir un glaciar es destruir el hielo acumulado desde hace miles de años y con ello se destruye esa reserva hídrica”, señaló.
Y agregó que están abiertos al diálogo y pidió: “Cuidemos los glaciares para las futuras generaciones".
Además, indicó que la audiencia estuvo teñida de controles con vallados a la llegada del Congreso, quedaron al menos 15 oradores fuera del recinto que no pudieron ingresar y no se cumplió con los minutos planteados que en principio eran 15 y terminaron con 4 minutos. También primó la desconcentración y la falta de atención a los oradores.
Depetris señaló que el próximo paso es sumarse a movilizaciones y eventos culturales, democratizar la información a las demás personas, y hablar con diputados cordobeses como Carolina Basualdo, Alejandra Torres, y Gabriela Estévez, y también con los de La Libertad Avanza.
Por Benita Cuellar


